¿Qué personaje de The Borgias eres?
Poder, ambición, drama familiar y solo un poco de toma de decisiones moralmente cuestionables: bienvenido a un mundo donde el encanto puede ser tan peligroso como una daga. Este test de personalidad te invita al corazón conspirador de un periodo histórico lleno de intrigas para descubrir qué figura poderosa, astuta o discretamente peligrosa encaja con tu vibra.

Sobre «The Borgias»
La serie sigue al papa Alejandro VI mientras intenta afianzar su poder en la Italia del siglo XV. Con sus hijos desempeñando papeles clave, el camino hacia la influencia está pavimentado con asesinatos, intrigas, guerra y alianzas matrimoniales estratégicas, en un tono de ambición y maniobras de poder que nunca deja respirar. Es grandiosa, implacable y deliciosamente dramática: el tipo de historia en la que cada sonrisa educada puede ocultar un plan, y la lealtad familiar viene con aristas afiladas, muy propia de un drama familiar cargado de tensión.
Conoce a los personajes de The Borgias
Rodrigo Borgia

Rodrigo Borgia es de esos personajes que entran en una habitación y de repente todo cambia, como si el aire se pusiera más pesado o más interesante, no sé. Tiene esa mezcla rarísima de carisma, ambición y una fe que a veces parece sincera y a veces parece más una herramienta… o ambas cosas, porque claro, con él nunca es tan simple. Es elegante, calculador, pero también tiene un lado muy humano que se le escapa en momentos pequeños, casi molestamente pequeños, como si se negara a ser solo “el Papa poderoso” y ya. Y aun así, incluso cuando duda o se contradice, sigue siendo el tipo de figura que mueve todo alrededor, porque Rodrigo nunca está quieto del todo, siempre está pensando tres pasos por delante, o aparentando que lo hace, que también puede ser.
Cesare Borgia

Cesare Borgia tiene esa energía de peligro contenido que da un poco de miedo y un poco de obsesión, sí, de la buena ficción. Es intenso, feroz, súper inteligente, y da la impresión de que jamás olvida nada, aunque luego a veces parece impulsivo hasta el desastre, así que bueno, esa es la gracia también. Hay algo en él que parece hecho de puro control y rabia y deseo de demostrar que es más que un simple hijo de alguien importante, como si estuviera peleando contra el mundo entero y contra sí mismo al mismo tiempo. Y lo peor es que cuando se pone frío, funciona demasiado bien; pero luego te suelta una mirada o una frase medio rara, casi vulnerable, y te das cuenta de que sigue siendo un personaje lleno de grietas, aunque intente parecer una espada perfecta.
Lucrezia Borgia

Lucrezia Borgia empieza con esa imagen de delicadeza y belleza, pero si te quedas mirando un segundo más, ves que debajo hay muchísimo más, y vaya si lo hay. Tiene una mezcla preciosa de inteligencia, sensibilidad y supervivencia, como alguien que aprendió demasiado pronto que en su mundo ser amable no siempre bastaba, así que también tuvo que volverse astuta, incluso cuando no le apetecía. A ratos parece suave y casi soñadora, y a ratos tiene una firmeza que sorprende un montón, como si fuera capaz de mirar el caos familiar y decir “vale, yo también sé jugar”. Y sí, también tiene ese punto triste o melancólico que la hace todavía más interesante, porque no se siente solo como una figura histórica bonita, sino como alguien que carga cosas, aunque a veces finja que todo está bajo control.
Cardinal Ascanio Sforza

Cardinal Ascanio Sforza es de esos personajes que parecen moverse siempre entre la sonrisa educada y el cuchillo escondido, ya sabes, el típico ambiente de Vaticano pero elevado a otro nivel. Es político hasta la médula, muy listo, muy de maniobrar en silencio, y tiene esa presencia de hombre que nunca te dice todo lo que piensa, ni por error. A veces parece frío, otras veces casi divertido, como si disfrutara demasiado el juego de poder y luego se indignara un poco por ello, qué conveniente. Y aunque no siempre sea el más ruidoso de la sala, tiene peso, tiene colmillo, y se nota que entiende perfectamente que en su mundo la cortesía es solo otra forma de guerra.
Micheletto

Micheletto es una presencia rarísima y buenísima porque no necesita hablar mucho para dejar claro que es alguien muy peligroso y muy fiel, a veces en esa combinación incómoda que solo funciona en historias así. Tiene una lealtad casi seca, casi silenciosa, pero eso no significa que sea simple; al contrario, da la sensación de que observa todo, memoriza todo, y luego actúa con una precisión que asusta un poco. Es el tipo de personaje que parece duro por fuera, pero de vez en cuando se le escapa algo extraño, como un gesto de humor seco o una paciencia inesperada, y eso lo hace todavía más interesante. No es de los que se llevan toda la atención con discursos grandotes, no, él está ahí, quieto, afilado, y de alguna forma termina siendo una de las piezas más confiables —o más inquietantes— del tablero.

Lucas es un fan de toda la vida de la televisión, el cine y todo lo que está en medio. Tiene un talento para captar los pequeños detalles que hacen que una historia sea inolvidable. Sus cuestionarios combinan humor, perspicacia y el nivel justo de desafío, haciéndolos divertidos para fanáticos de todas las edades. A Lucas le encanta crear preguntas que ayuden a las personas a encontrar conexiones con personajes y tramas, siempre buscando hacer que cada cuestionario sea una experiencia única y atractiva para todos.





