Saltar al contenido

¿Qué personaje de Anne with an E eres?

    ¿Qué personaje de Anne with an E eres?

    Si alguna vez tu imaginación se ha adelantado un poco a tu sentido común, estás en el lugar correcto. Adéntrate en el encanto azotado por el viento de la Isla del Príncipe Eduardo y haz este divertido test de personalidad para descubrir qué espíritu del mundo de la madurez encaja con tus rarezas, tu valentía y tu forma de ver la vida.

    Bienvenido al cuestionario: ¿Qué personaje de Anne with an E eres?

    Sobre «Anne with an E»

    Esta serie sigue a una joven huérfana mientras empieza una nueva vida en el Canadá de finales del siglo XIX, con la Isla del Príncipe Eduardo como escenario de sus aventuras, desafíos y grandes emociones. Es una nueva versión de las novelas clásicas de L. M. Montgomery, centrada en Anne mientras aprende dónde encaja, cómo afrontar los cambios y cómo convertir los momentos cotidianos en algo mucho más dramático, en el mejor sentido posible, dentro de un relato ambientado en otra época con tintes emotivos y muy cercanos.

    Conoce a los personajes de Anne with an E

    Anne Shirley-Cuthbert

    Anne Shirley-Cuthbert en Anne with an E
    Anne Shirley-Cuthbert en Anne with an E

    Anne es puro torbellino, de verdad, llega a cualquier sitio y de pronto todo cambia un poco, como si el aire se volviera más brillante o más caótico, depende del día. Tiene una imaginación que no se le acaba nunca, habla como si pensara en voz alta y a veces se enreda sola en sus propias ideas, pero ahí está justo su encanto. Es sensible hasta decir basta, dramática cuando toca, valiente cuando nadie lo espera y un poco testaruda, bueno, bastante testaruda. También tiene esa cosa rara de poder ser súper intensa y adorable al mismo tiempo, como si viviera con el corazón siempre afuera.

    Marilla Cuthbert

    Marilla Cuthbert en Anne with an E
    Marilla Cuthbert en Anne with an E

    Marilla tiene esa energía de “yo no estoy para tonterías”, pero en cuanto te das cuenta ya estás viendo que debajo hay muchísimo más. Es firme, práctica, seca a ratos, y sí, parece que desaprueba medio mundo… aunque luego hace cosas pequeñas que la delatan completamente. No es de andar diciendo lo que siente, obvio, pero su cariño se nota en todo lo que hace, como si le costara mil años mostrar ternura y aun así no pudiera evitarlo. Tiene una presencia fuerte, muy de sostén, como una columna medio seria pero absolutamente necesaria.

    Matthew Cuthbert

    Matthew Cuthbert en Anne with an E
    Matthew Cuthbert en Anne with an E

    Matthew es de esos personajes que parecen tranquilos hasta el punto de casi desaparecer, pero no, en realidad tiene una dulzura enorme escondida ahí. Es tímido, paciente y demasiado bueno para su propio bien, como si siempre estuviera intentando no molestar a nadie ni por accidente. No habla muchísimo, pero cuando lo hace suele decir algo simple y justo, y eso pega más fuerte que un discurso entero. Tiene una ternura callada que te agarra desprevenido, y además da la impresión de que entiende a la gente mejor de lo que deja ver.

    Diana Barry

    Diana Barry en Anne with an E
    Diana Barry en Anne with an E

    Diana es alegría pura, pero no una alegría vacía, sino de esas que llenan una habitación entera y te hacen querer quedarte cerca. Es leal hasta el hueso, encantadora sin esfuerzo y tiene esa elegancia natural que parece venirle sola, aunque también puede ponerse dramática por cosas pequeñitas, lo cual la hace aún más adorable. A veces parece la voz de la razón entre tanto caos, y otras veces se deja arrastrar felizmente por el caos, porque bueno, ¿por qué no? Tiene una calidez muy especial, de amistad verdadera, de esas que se sienten como hogar aunque no lo digan en voz alta.

    Gilbert Blythe

    Gilbert Blythe en Anne with an E
    Gilbert Blythe en Anne with an E

    Gilbert tiene ese aire de chico demasiado seguro de sí mismo al principio, de los que entran y ya causan reacción aunque no quieran. Es inteligente, observador y bastante encantador, pero no de una forma exagerada; más bien de esa manera molesta en la que además resulta ser buena persona, qué fastidio. Sabe competir, sabe bromear, sabe cuándo retroceder, y eso lo hace interesante porque no se queda atrapado en una sola vibra. Tiene un lado serio que aparece cuando menos lo esperas, y al mismo tiempo conserva esa ligereza que hace que nunca se sienta plano.